viernes, 26 de febrero de 2016

MORTANDAD MASIVA DE ANÁTIDAS EN LOS EMBALSES DE SIERRA BRAVA Y ALCOLLARÍN (CÁCERES)


IMPORTANTE. Si localizáis más aves muertas en otros embalses o humedales de Extremadura, por favor, comunicadlo a extremadura@seo.org y/o a seo.caceres@gmail.com.

El día 22 de febrero de 2016 comenzó a observarse gran número de anátidas muertas en la orilla del embalse de Sierra Brava (Zorita, Cáceres). Luego se extendió la noticia de que también había aves acuáticas muertas en el cercano embalse de Alcollarín (Cáceres). Salvo por informaciones puntuales en medios ornitológicos especializados, hasta hoy 26 de febrero la noticia no ha aparecido en los medios de comunicación convencionales (de momento sólo lo hemos leído en El Periódico de Extremadura), siendo SEO/BirdLife quien ha dado la alarma. Bien porque al público no le interesa (tristemente) o porque las autoridades intentan ocultar las malas noticias, el caso está pasando inadvertido a pesar de su gravedad (no se recuerda nada similar en Extremadura). De momento se desconoce la causa, que podría ser toxicológica o infecciosa. Al no estar afectados peces ni otra fauna de los embalses, se descarta la contaminación de estas aguas. Pero hay que tener en cuenta que las anátidas se desplazan cada noche a alimentarse a arrozales y regadíos del entorno, sometidos a tratamientos fitosanitarios intensivos, donde se mezclan aves que pasan el día en diferentes embalses. Otra posibilidad es el botulismo, enfermedad causada por la toxina de una bacteria de la que se conocen brotes previos en otros humedales españoles, pero nunca antes en Extremadura y que además suele ocurrir en verano con bajos niveles de agua.


Según El Periódico, técnicos de la Junta de Extremadura y de la Confedentreción Hidrográfica del Guadiana han retirado 825 aves acuáticas muertas entre el 22 y el 25 de febrero de 2016 en las orillas de los embalses de Sierra Brava y Alcollarín. Principalmente patos  cucharas, aunque también ánade azulón, cerceta común y otras especies como somormujo lavanco. No obstante quedan algunos ejemplares muertos por retirar e inicialmente se estimaron 1.500 aves afectadas. Según la Consejería de Medio Ambiente los cadáveres han sido trasladados al Centro de Recuperación de Fauna de Sierra de Fuentes.

Tras un primer análisis en la Facultad de Veterinaria de Cáceres, los expertos descartan que las muertes se hayan producido por tóxicos en el agua, considerando más algún tipo de enfermedad de las aves acuáticas, puesto que no se han visto afectadas otras especies como los peces. Para determinar las causas, se han enviado muestras al laboratorio especializado de Algete, Madrid, cuyos resultados podrían estar listos la próxima semana. Mientras se confirman las causas de estas extrañas muertes, Marcelino Cardiallaguet, delegado en Extremadura de SEO/Birdlife, organización que ha dado la voz de alarma, sugiere que otra posible causa es el botulismo, sin brotes previos en Extremadura. Esta patología suele afectar a las aves acuáticas en verano, con unas condiciones climáticas más cálidas. Desde SEO están pendientes de la posible aparición de más aves muertas en otros embalses, que de momento no se han producido.

Estas aves acuáticas vienen a Extremadura a pasar el invierno, cuando superan los 100.000 ejemplares en esta época. La comarca extremeña de Vegas Altas es la tercera zona del país preferida por las aves acuáticas para invernar, tras Doñana y el Delta del Ebro. Aunque el seguimiento y la protección que se dispensa en Extremadura es deficiente y tiene mucho que mejorar. Más información sobre la invernada de anátidas en Sierra Brava y Vegas Altas pueden obtenerla en otras entradas de este blog.

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