jueves, 22 de marzo de 2012

AVES ACUÁTICAS INVERNANTES EN EXTREMADURA. ARTÍCULO AyN 2012


Publicado en: AVES Y NATURALEZA. Primavera 2012:18-19.

Extremadura, tercer destino para las acuáticas invernantes

En junio de 2001 nació el Goce (Grupo Ornitológico Cacereño), poco después rebautizado con el menos jocoso nombre de grupo local SEO-Cáceres. El primer proyecto de aquella incipiente panda de amigos unidos por la afición ornitológica consistió en afrontar, en enero de 2002, un censo de aves acuáticas en la provincia de Cáceres. Varias razones había para ello, como el carácter tradicional de este recuento o el atractivo de estas aves, pero sobre todo primó el hecho de que desde 1995 no se realizaba dicho inventario en Extremadura.

Retomar el censo
Diez años después, en enero de 2012, SEO-Cáceres ha decidido afrontar el mismo censo, ampliándolo esta vez a toda la región extremeña. Si bien, anualmente, desde 2003 la Junta de Extremadura se ha encargado de realizar diversos censos de acuáticas invernantes. Este recuento no resulta tan sencillo, pues aunque esta comunidad autónoma apenas cuenta con humedales naturales, salvo sus ríos y arroyos, la acción humana ha generado centenares de medios acuáticos artificiales en el último medio siglo. Ello ha supuesto la destrucción de grandes extensiones de hábitats originales, pero a cambio ha creado un entramado de humedales antrópicos que, especialmente en la invernada y los pasos migratorios, alojan un número significativo de aves. Como conseguir una cobertura completa quedaba lejos de las posibilidades del grupo local, se seleccionaron las localidades a priori más importantes atendiendo a la información disponible. Finalmente, 66 colaboradores visitaron 165 humedales; 130 en Cáceres y 42 en Badajoz. Lógicamente, todo fue más fácil en Cáceres, ámbito del grupo local; mientras que Badajoz fue completada gracias a la colaboración de los técnicos de la Dirección General del Medio Ambiente del Gobierno de Extremadura.

Resultados notorios 
A grandes rasgos, el resultado final arrojó una cifra de 210.000 aves acuáticas de 67 especies. Entre los grupos considerados, las anátidas y la focha común forman el más numeroso, con 105.000 individuos. No obstante, hay especies para las que este tipo de censos sólo es orientativo, caso de las grullas, garzas, cormoranes, avefrías y gaviotas. Los valores obtenidos se sitúan en la media regional de la última década, aunque los datos no son directamente comparables debido a las diferencias en la cobertura. Así, los últimos censos de anátidas y focha común han oscilado en Extremadura entre 60.000 y 200.000 individuos, que la sitúan como la tercera comunidad autónoma más importante de España desde 2002 para la invernada de aves acuáticas, por detrás de Andalucía y Cataluña, donde el peso de Doñana y el delta del Ebro, respectivamente, es muy notorio. Destacan las cifras obtenidas para aves limícolas, que son las mayores conocidas hasta la fecha en Extremadura, debido tanto al aumento de efectivos como al mayor esfuerzo de censo. Principales resultados del censo de aves acuáticas de enero 2012 en Extremadura.

Emporio de anátidas
El embalse de Sierra Brava se localiza en Zorita, al sureste de la provincia de Cáceres. Construido en 1994, no alcanzó su cota media hasta 1998, pero fue en enero de 2002 cuando durante el censo realizado por el Goce se descubrió su valor ornitológico. Fue toda una sorpresa encontrar tal concentración de anátidas, en aquel momento estimada en 60.000 individuos. En años posteriores ha superado incluso los 100.000 ejemplares, situándose a veces como la segunda localidad más importante de España por detrás de Doñana. Diez años después, Sierra Brava ya no sorprende, pero su censo sigue siendo un reto, ya que no es posible contar in situ las aves presentes. Es por ello que en esta ocasión se ha optado por un método novedoso donde se mezcla fotografía y censo directo. Durante una mañana, dos personas realizaron el trabajo de campo: tomaron fotografías, visitaron las zonas no abordables fotográficamente y contaron directamente las especies menos numerosas. Después, ya en casa, tocó contar una por una las aves de las 199 imágenes tomadas, que en el último censo alcanzaron los 50.187 ejemplares. El último paso consistió en determinar las especies y sumar los datos del censo directo hasta cerrar el cómputo. En esta ocasión 58.000 anátidas, somormujos y fochas. El nuevo método, que requiere menos voluntarios, ha demostrado ser igual de fiable.. Las especies más numerosas en 2012 fueron el cuchara común (17.900), la cerceta común (15.700) y los ánades rabudo (13.250), azulón (7.500) y friso (2.620).

La marisma interior 
Doñana, el delta del Ebro, La Mancha húmeda, la albufera de Valencia, Villafáfila o Santoña son humedales de sobra conocidos y muy visitados. Pero, ¿quién conoce las Vegas Altas del Guadiana? Paradójicamente, esta comarca brutalmente transformada hace medio siglo por el célebre Plan Badajoz es actualmente el tercer humedal de España para la invernada de aves acuáticas, aunque en época reproductora se reduce su importancia. La gran diferencia con las localidades citadas es su carácter antrópico. Un asunto delicado, destruir un hábitat para generar otro distinto, pero una realidad al fin y al cabo. Delimitar este enorme humedal artificial no es sencillo. Vegas Altas, también llamada Zona Centro de Extremadura, con unos 700 km2, se sitúa en el tramo medio del río Guadiana, a caballo entre las provincias de Badajoz y Cáceres. El principal uso del suelo es el cultivo de regadío, con una superficie de arrozal creciente que en 2009 superó las 30.000 ha. Para garantizar las ingentes cantidades de agua que requieren estos cultivos se construyeron cuatro embalses en su parte norte: Sierra Brava, Ruecas y Cubilar (Cáceres) y Gargáligas (Badajoz). Actualmente hay otros dos pantanos en ejecución. Toda esta mezcla irregular de cultivos anegados y presas funciona como un único y gran humedal para las aves. Así, las anátidas descansan por el día en los embalses, sobre todo en Sierra Brava, y por la noche se alimentan en arrozales y otros sembrados. Además, grullas y ánsares comunes pasan día y noche en rastrojos de maíz y arroz. Las limícolas, que tienen aquí su principal refugio del interior peninsular, muestran su querencia por los arrozales inundados y sin vegetación. Las cifras en enero son contundentes: 80.000 anátidas, 30.000 grullas, 17.500 limícolas (sin contar avefrías y chorlitos dorados), 15.000 gansos (8.000 en 2012, debido a la sequía), más de 20.000 gaviotas y varios miles de cigüeñas, avefrías y garzas. En el censo de enero de 2012, el 90% de las limícolas y el 75% de las anátidas de Extremadura se concentraban en este territorio. Asimismo, al menos 20 especies tenían aquí más de la mitad de sus efectivos regionales.

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