sábado, 9 de noviembre de 2013

PICOTO. EL ABEJERO VIAJERO. II

"Picotín", el único pollo que Picoto ha sacado adelante en 2013, días antes de abandonar su territorio. 
Abejero europeo (Pernis apivorus), joven del año, Valle del Jerte (Cáceres), 28 de agosto de 2013.

Picoto, el primer ejemplar ibérico de abejero europeo (Pernis apivorus) objeto de seguimiento por satélite, fue el protagonista de una popular entrada de este blog que transcendió a los medios de comunicación. En aquella ocasión relatamos sus viajes de ida y vuelta a Liberia y su permanencia en ese país en la temporada 2012-2013. El segundo viaje hacia África también ha sido objeto de atención y de la información obtenida se pueden extraer aspectos interesantes.

Transcurridos 365 días, un año completo, desde el inició del primer viaje migratorio, el tiempo dedicado a la migración suma 33 días (9%), la estancia en su territorio reproductor en Extremadura ha sido de 111 días (30%) y la permanencia en su territorio invernal de la selva liberiana supone nada menos que 221 días (61%). En los dos años de estudio ha ocupado los mismos territorios y el mismo nido, de esta forma se constata que el abejero europeo presenta una gran fidelidad a las zonas de cría y de invernada.



A sabiendas de que la información es parcial, los movimientos de Picoto en el valle del Jerte se limitaron a un territorio de cría bien limitado, con ciertas diferencias entre la primera parte de su estancia (mayo-junio, circulo rojo y arriba izquierda) y en los momentos finales (julio-agosto, circulo verde y arriba derecha). Al inicio, los contactos se producen en la parte baja del valle, por igual entre las laderas de solana y de umbría. En los meses finales casi toda la actividad se centra en la ladera de solana en un amplio gradiente de altitud, cruzando el río Jerte hacia el sur en dos únicas ocasiones. Fuera del territorio sólo se muestra un corto desplazamiento valle abajo (Rebollar) y otro fuera del valle del Jerte (Hervás).

Casi todos los contactos se han producido dentro de robledales (Quercus pyrenaica), un hábitat sometido en el valle del Jerte a una fuerte presión y que ha perdido mucha extensión y calidad en las últimas décadas, como consecuencia de la imparable expansión del cultivo de cerezo. La fotografía de una parte del territorio de Picoto pone claramente de manifiesto el alto grado de fragmentación actual del robledal jerteño. Dado que Picoto pasa siete meses en la selva de Liberia, sus problemas no terminan aquí, pues en África las amenazas sobre los bosques, tala ilegal para venta de madera, son aún más graves.


El viaje post-nupcial de 2013 ha sido muy parecido al realizado en 2012. Picoto abandonó el valle del Jerte el 29 de agosto; en un par de días alcanzó el Estrecho de Gibraltar y cruzó a África la mañana del día 31 atravesando 30 kilómetros de mar abierto sobre el Atlántico y alcanzando el continente africano junto a Tánger. En 2012 atravesó el Estrecho la mañana del 1 de septiembre, sólo un día más tarde. Entre el 2 y 7 de septiembre Picoto cruzó el Sahara, la segunda gran barrera geográfica que tenía que traspasar. Luego atravesó las sabanas del Sahel y se internó en áreas más boscosas. Finalmente, el 15 de septiembre alcanzó su área de invernada, en un área plenamente selvática del Este de Liberia, tras 16 días y 4.000 kilómetros de viaje a través de Marruecos, Argelia, Mauritania, Malí, Guinea y Liberia, sobrevolando mares, montañas, desiertos, sabanas y selvas. Desde entonces, al igual que en 2012, las señales desde Liberia son esporádicas, seguramente por al ambiente sombrío de la selva que impide el correcto funcionamiento del transmisor de energía solar.

Los datos obtenidos concuerdan con otros estudios efectuados en Europa. Así, en once abejeros de Suecia se constató que las aves adultas mantienen, al igual que Picoto, pequeños territorios permanentes en la selva africana (estrellas), mientras los juveniles primero se instalan unas pocas semanas al norte de la selva y después se desplazan durante meses (2.400-4.000 km), sin territorio ni rumbo fijo y sin regresar a Europa en su segundo año de vida (Strandberg et al. 2012).


Todos estos hallazgos han sido posibles gracias a SEO/BirdLife y la Junta de Extremadura. El trabajo forma parte del programa Migra de SEO/BirdLife.


Strandberg R., Hake M., Klaassen R.H.G. & Alerstam T. 2012. Movements of immature European Honey Buzzards Pernis apivorus in tropical Africa. Ardea 100: 157–162.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada