jueves, 24 de mayo de 2012

BORRASCAS Y AVES COSTERAS


Tras un largo invierno de extrema escasez de lluvias en Extremadura, con los registros de precipitación más bajos entre diciembre de 2011 y marzo de 2012 desde que se recogen dichos datos, el mes de abril ha sido relativamente lluvioso y ha permitido salvar en cierta medida una primavera que se temía dramática. La sucesión de borrascas ha sido una constante durante abril de 2012, quedando rematada por un fenómeno de ciclogénesis explosiva el día 25. Los vientos resultantes podrían ser responsables de la aparición en Extremadura de aves migratorias de hábitos costeros durante la segunda mitad de abril y parte de mayo. Normalmente, los influjos de aves marinas asociados a temporales se producen en invierno, teniendo como consecuencia la observación ocasional en Extremadura de especies como colimbos grande y ártico, págalo grande y paíños europeo y de Madeira. Situaciones primaverales como la aquí se comenta son bastante atípicas.

El caso más destacado corresponde al charrán común (Sterna hirundo). Según recoge nuestro resumen de abril, se vio en tres embalses, con cifras máximas de once aves en Guadiloba el 26 de abril (S. McAvoy/Birdwarch Ireland y G. Schreur) y siete en Ahigal (A. Pacheco) y doce en Portaje el día 27 (S. Mayordomo). En todas las ocasiones iban acompañados de charrancitos y fumareles comunes y cariblancos, que aunque posiblemente también fueron arrastrados por la borrasca son más habituales en su migración por el interior. En visitas hechas en días posteriores no se volvió a observar charrán común en los citados lugares. Este brevísimo influjo, aunque muy modesto, es el mayor registrado hasta la fecha en Extremadura. Así, en los once años entre 1998 y 2008 sólo constan cinco observaciones de uno o dos charranes comunes en abril-mayo (sin tener en cuenta los casos de reproducción en el embalse de Valdecañas, el último de ellos en 2011).

Asimismo, algunas limícolas de hábitos costeros, han tenido más citas de las habituales, aunque en estos casos asociar este aumento con las borrascas de abril es un tanto aventurado. Entre estas limícolas está el zarapito trinador (Numenius phaeopus), migrante prenupcial muy escaso pero regular en Extremadura. Entre 1998 y 2008 se conocen treinta observaciones, la mayor de un bando de ocho aves. En abril de 2012 se vio en al menos cinco sitios, incluyendo el mayor grupo conocido en Extremadura: 27 ejemplares en el embalse de Arrocampo el 22 de abril (J. Julián). El correlimos tridáctilo (Calidris alba) es un caso similar, con sólo 14 registros de 19 aves entre 1998 y 2008, pero con registros en abril de 2012 de seis aves en tres localidades. La tercera especie rara observada ha sido el vuelvepiedras común (Arenaria interpres) con dos registros el día 1 de mayo: seis aves, el grupo más numeroso visto en Extremadura, en el embalse de Los Canchales (F. Lopo, I. Sánchez y F. Castro) y dos individuos en el embalse de Portaje (S. Mayordomo y E. Palacios). El grupo de seis de Los Canchales continuaba el día 6 de mayo (E. del Viejo, A. Cangas y F. Lopo). En el periodo 1998-2008 se tienen 25 registros de 35 aves, con 5 como grupo mayor y siendo mayo el mes con más citas. En general, la presencia de limícolas en Extremadura en la primavera de 2012 está siendo superior a lo habitual, en especial a lo largo del mes de mayo.

Fuente: 
Prieta, J. y Mayordomo, S. 2011. Aves de Extremadura, vol. 4. 2004-2008. Versión 11.05.2012. SEO-Cáceres. Plasencia.

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