martes, 17 de mayo de 2016

ROBLES SINGULARES (Y PLURALES) ENVENENADOS EN EL NORTE DE CÁCERES

Dos robles anónimos entre los muchos que mueren envenenados en el norte de Cáceres de modo ilegal, en una de las infinitas fincas transformadas en cerezal.

Al llegar está tardía primavera, dos grandes robles melojos (Quercus pyrenaica) del municipio de Barrado, Valle del Jerte, no han brotado. El día 3 de mayo saltó la noticia de que había sido envenenados, probablemente de modo letal. Uno de ellos es el Roble Grande de la Solana, declarado árbol singular, y el otro es un roble en trámite para obtener la misma declaración de árbol singular. Al Roble Grande se accede desde el puerto del Rabanillo, en la carretera entre Barrado y Cabrero y más cerca de este último. Se ubica en el Collado de Paula, en el monte público de la Solana; tiene unos 300 años, una altura de 18 metros y un perímetro de tronco de 3,60 metros. Aunque hay rebollos mayores en la comarca, por su belleza, estructura y antiguo uso como lugar de reunión fue reconocido como árbol protegido en el año 2004. Del otro ejemplar poco se sabe, estando situado en una finca privada.


El modo de actuar ha sido el mismo: con una motosierra han hecho cortes profundos en la base de las raíces y vertido dentro herbicida. Un método habitual en la zona para matar robles de modo ilegal que "estorban" a los cerezos. El caso de los dos robles monumentales ha sido noticia en toda España, pero poca atención se está prestando a la silenciosa muerte de centenares de árboles silvestres, sobre todo robles melojos (foto encabezamiento), pero también fresnos, alisos o almeces, que se ignora por conveniencia o interés y que tiene un efecto ambiental mucho más negativo que la muerte de estos dos grandes robles.


SEO/BirdLife ha denunciado los hechos, Seprona y Junta de Extremadura están investigando y técnicos forestales van a intentar salvar los árboles, cosa poco probable. Por el modo de actuar el asesino ha sido casi con seguridad un vecino de la zona, posiblemente del mismo pueblo de Barrado. Las motivaciones que se barajan son desde un simple chalado, a una protesta contra las autoridades por alguna denuncia o quien sabe qué. Se pierde así un símbolo natural, que se mantendrá en pie como muestra de la estupidez y maldad humana, dos joyas naturales que fueron orgullo de Barrado y ahora suponen su vergüenza. Esperemos el autor sea identificado y por supuesto castigado. Algunos opinan que hasta ha habido suerte y que "no son tan malos", pues en otras comarcas no muy lejanas lo normal en estos casos es quemar todo el bosque...

Mucho se ha escrito sobre el tema, pero recomendamos esta lectura de un blog personal cargada de emoción y tristeza [leer aquí] y esta otra más irónica de alguien, como quien esto escribe, cansado de ver barbaridades [leer aquí].

Las dos fotos inferiores son del Roble Grande de la Solana muerto, arriba (tomado de El Diario), y vivo, abajo (tomado de Cadena SER).

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