viernes, 30 de mayo de 2014

CERCETA ALIAZUL. NUEVA ESPECIE PARA EXTREMADURA


El día 16 de mayo de 2014 fue observado un macho de cerceta aliazul (Anas discors) en la balsa de Cerro Alto, Parque Ornitológico de Saucedilla (Cáceres). En primera instancia se publico en diversos foros y webs la observación realizada por Win Kleefstra (fotografía superior, ejemplar a la izquierda). Pero no se trata del único afortunado, pues James Andrews nos ha enviado más fotografías del mismo día y lugar (abajo, ave de la derecha) por un grupo de visitantes. En cualquier caso, parece que se trata con bastante seguridad de un ave silvestre en paso migratorio. Dos hechos que lo sugieren son la compañía de una cerceta carretona (Anas querquedula) y la observación dos días después en la provincia de León de un ejemplar de cada una de las especies citadas, quizás los mismos individuos (ver aquí).

Se trata de la primera observación segura de cerceta aliazul en Extremadura, donde ya existía un registro anterior dudoso. Así, en el primer volumen de "Aves de Extremadura (1998)" se cita un ejemplar visto por Santos Lozano el 11 de abril de 1994 en la Balsa de Casas de Hitos, Navalvillar de Pela (Badajoz). Al no ser sometido a homologación, en los siguientes volúmenes se incluyó en una lista de especies dudosas, para finalmente dejar de considerarse en la lista extremeña de aves. No obstante, parece probable que la observación de 1994 fuese veraz.  


La cerceta aliazul es una anátida no amenazada, que cuenta con una población de varios millones de ejemplares que crían en Norteamérica e invernan en Centroamérica y norte de Sudamérica. Su comportamiento migratorio es similar a la europea cerceta carretona. En ambos casos, las áreas de reproducción e invernada apenas se solapan. En el año 2010, Eduardo de Juana y Ernest García publicaron un análisis de los registros en Europa de las cercetas aliazul y americana (Anas carolinensis) que les llevaba a postular "que las apariciones de ambas especies en Europa y África se explican mejor por la migración regular de pequeñas cantidades de individuos que por aves arrastradas por fenómenos meteorológicos, tal como se creía. En estas cercetas las cifras anuales en Europa no varían mucho entre años. Hay un alto porcentaje de citas en primavera, mientras que las aves erráticas de Norteamérica se registran en Europa principalmente en otoño. Cada año, las citas en Europa de cerceta aliazul y cerceta americana muestran una progresión lenta y predecible de norte a sur, reflejo de su calendario migratorio en América, con picos migratorios en otoño y primavera más al norte y presencia básicamente invernal más al sur. Al igual que en América, las cercetas aliazules tienden a quedarse en invierno en latitudes más meridionales que las cercetas americanas", con probables cuarteles de invernada en África subsahariana. El caso visto en Extremadura claramente coincide con este patrón: un ejemplar con posible invernada en África que realiza una parada durante su viaje migratorio primaveral de regreso a Norteamérica. 

Hasta 2011 se han homologado 35 registros de cerceta aliazul en España peninsular, aves solitarias en 33 de los casos, y 19 registros en Canarias, donde constan permanencias invernales de varios meses de duración. La mayor parte de esos registros corresponden a machos, mucho más fáciles de identificar.

De Juana, E. y García, E. F. J. 2010. Vagrancy or migration: why do American teals cross the Atlantic? [¿Erratismo o migración: por qué cruzan el Atlántico cercetas de Norteamérica?]. Ardeola, 57(2):417-43.

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